La sal de la Tierra

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Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres. Mateo 5:13

Durante el sermón del monte Jesús se refirió a los creyentes como la sal de la tierra. Veamos que nos quiso decir con esto. ¿Qué es la sal y para qué sirve? La mayoría de nosotros sabemos la respuesta a eso ya que la usamos diariamente con los alimentos y aun la Biblia nos lo recuerda.

Dar sabor a lo desabrido:

¿Se comerá lo desabrido sin sal? ¿Habrá gusto en la clara del huevo? Job 6:6 También eran parte de la ofrenda agradable a Dios durante los tiempos de la ley de Moisés (Ezequiel 43:24, Esdras 6:9, Levítico 2:13 y Números 18:19). Cantidades correctas de sal mantienen la buena salud el cuerpo humano y sus funciones. En el imperio Romano se le pagaba con sal a los legionarios la cual podían vender o intercambiar por alimentos y dinero y de esto surge la palabra salarium (salario).

proteger y preservar:

La sal se agrega a las carnes principalmente como un ingrediente conservante que inhibe el crecimiento bacterias. La sal tiene otros usos adicionales a los antes mencionados. Aunque ciertamente podemos decir que le damos sabor al mundo en el contexto que Jesús usaba considero que se refería al uso de preservación. La Iglesia se pone en la brecha e intercede ante Dios por misericordia para detener o atrasar los juicios de Dios sobre un mundo impío y tengan oportunidad de salvación (Ezequiel 22:30). En los tiempos previos a la primera venida de Cristo el pueblo Judío representaba el pueblo de Dios y aun lo son. El problema surgió cuando se cumple la profecía en el año 70 donde el segundo templo fue destruido por Roma y los judíos fueron dispersos por todo el mundo poniendo en pausa su representación como pueblo de Dios sin haber quien continúe invocando el nombre del Señor. Siendo ellos expulsados de su tierra hasta 1948 cuando resurge nuevamente la nación de Israel en su tierra original cumpliéndose una de las más grandes profecías bíblicas para los últimos tiempos. Aun durante este tiempo la Iglesia de Cristo sigue teniendo la responsabilidad de ponerse en la brecha.

  • Y busqué entre ellos hombre que hiciese vallado y que se pusiese en la brecha delante de mí, a favor de la tierra, para que yo no la destruyese; y no lo hallé. Ezequiel 22:30

Lo que propongo aquí es la idea de que desde cerca del año 70 sería necesario que haya un pueblo que adore a Dios y se ponga en la brecha (Ezequiel 22:30) para traer la misericordia de Dios sobre este mundo ya que Dios por respeto al libre albedrio que nos dio no actúa si no hay personas con quien ponerse de acuerdo en la Tierra (Mateo 16:19). Si el mundo entero se hubiera separado de Dios en un 100% y no hubiera quien le busque preservando la Tierra en oración, la ira de Dios consumiría al mundo como cuando destruyo al mundo con el diluvio en los días de Noé. Para eso Dios escogió pueblo para sí de entre los gentiles (1 Pedro 2:9) para que hubiera quien preservara la Tierra. Ese pueblo es la Iglesia de Cristo formada por judíos y gentiles (gentiles son todos los de otros países que no son judíos o Israelitas), nosotros somos la sal de la tierra que preserva el mundo y extiende la misericordia de Dios para que el mundo impío no sea consumido por su pecado y tengan oportunidad de salvación. De esta manera Dios extiende su misericordia no solo al pueblo Judío sino también a nosotros los gentiles ya Dios que es Dios de todos y con esto nosotros también alcanzamos misericordia y salvación en Cristo.

Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. 1 Pedro 2:8-10

Punto de vista profético
En Mateo 5:13 Jesús menciona la idea de que esta sal desaparezca (desvaneciere). Con esto Jesús pudo haber hecho referencia al arrebatamiento de la Iglesia. Desvanecer es una palabra que se puede usar para describir una desaparición repentina como sucederá en el arrebatamiento. Si se desvaneciere la sal que es la iglesia el mundo se queda sin lo que lo preserva y llegarían los juicios apocalípticos del fin de los tiempos. Eso concuerda con el orden de la profecía: primero el arrebatamiento y segundo los juicios para los que se queden en la tierra, “echados fuera y hollada” en Mateo 5:13 representaría ese castigo del apocalipsis.

Llamado a mantenerse firme en la fe

  • Buena es la sal; mas si la sal se hace insípida, ¿con qué la sazonaréis? Tened sal en vosotros mismos; y tened paz los unos con los otros. Marcos 9:50

El diccionario Vox define insípido como 1- Falto de sabor, 2- Falto de gracia o interés. Jesús nos advierte que no nos hagamos insípidos. Tenemos que mantener el sabor del evangelio y la gracia, mantener mucho interés en el evangelio completo. Debes ser el agente que preserva aun a tus enemigos (y tened paz los unos con los otros) para que no seas echado fuera tu también. Si somos preservativo nos ponemos en la brecha por otros y eso lo hacemos intercediendo en oración, predicando y dando buen testimonio con buenas obras (1 Pedro 2:12). Si alguna vez por causa del evangelio te dicen como me dijeron en una ocasión “ustedes los cristianos están salados”, puedes decirle que es cierto porque somos la sal de la Tierra que la preserva y le da sabor.

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